Bioestética Oncóloga

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¡ Vida da Vida !

¿Cómo funciona la estética del cáncer?

La calidad de vida de un paciente con cáncer, gracias a los tratamientos estéticos adecuados mejora al reducir a la mitad el estrés emocional. Este es el resultado principal. Todos conocemos los posibles cambios en el aspecto físico que, aunque en general no son graves clínicamente, sí son importantes para uno mismo. Cuando nos vemos bien y a gusto con nuestro aspecto, nos sentimos más fuertes para vivir nuestro día a día. Ganamos autoestima y seguridad, lo que mejora la relación tanto con nosotros mismos como con los demás y nos anima a seguir mejor las recomendaciones médicas de buenos hábitos de alimentación y ejercicio físico, aprendiendo a vivir el momento sin anticiparnos más de lo recomendable. Los cambios en el aspecto físico e imagen que se puedan sufrir serán en la mayoría de los casos transitorios: sequedad, manchas o irritaciones en la piel, alopecia o cambios en las uñas. Por ello, Vietrulife Medical Spa tiene como parte de los protocolos del   

Dr. Benny Nieves los cuidados estéticos oncológicos. Queremos proporcionar alternativas integrales con nuestros productos y tratamientos estéticos que mejor ayudarán en el cuidado de tu imagen durante los tratamientos médicos. 

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¿Qué es la Bioestética Oncóloga?

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La estética oncológica es una nueva especialidad de la estética con la que se busca ayudar a combatir el malestar del paciente de cáncer, sea físico o psicológico, antes del tratamiento, durante el mismo y después de la erradicación de la enfermedad. La finalidad de esta modalidad es ofrecer a las personas afectadas por esta enfermedad los cuidados necesarios y adecuados para que, al mejorar su aspecto físico, pueda mejorar también su estado de ánimo.

Los tratamientos médicos oncológicos suelen ser bastante agresivos, por lo que afectan a la piel y al aspecto físico en general. El proceso de curación de un cáncer ocasiona diversas alteraciones y trastornos estéticos que pueden aparecer dependiendo de cada paciente y del tratamiento que se le esté aplicando, siendo los más frecuentes la sequedad de la piel, los eccemas causados por la radiación, la fotosensibilidad derivada de la quimioterapia, la alopecia, la pérdida parcial o total de cejas y pestañas, la aparición de vello facial, la decoloración o pigmentación y las depresiones en las uñas.

 

Estos cambios provocan un descenso de la confianza y la seguridad en sí misma de la paciente, actitudes esenciales para una curación efectiva de la enfermedad, por lo que devolverle un aspecto físico saludable se convierte en un primer paso para su recuperación interna.