Dr. Benny no pierde tiempo en señalar que “toda la gloria es de Dios”. Es un hombre de fe. Pero también de ciencia. Es un bioquímico conocido y distinguido internacionalmente. Su desarrollo profesional se dio, en parte, en el Florida Hospital College por invitación del renombrado Dr. Neil Ross, a quien se conoce como la “biblia de las vitaminas”.

Fue en ésa institución hospitalaria, en Fort Lauderdale, donde Dr. Benny comenzó a hacer realidad uno de sus más grandes anhelos: atender pacientes pediátricos de escasos recursos económicos. En unión al también boricua y químico, Dr. Edwin Valladares, y con el respaldo de un equipo multidisciplinario, se dieron a la tarea de desarrollar un nuevo protocolo de cáncer (para tratar la enfermedad) basado en la desintoxicación celular y la reconstrucción genética. 

“Todo lo que se utiliza en este protocolo es formulado por mí”, afirma  Dr. Benny. “Esto de lo que se trata es de hacer una recombinación genética de las células CD4 y CD8, que son unos tipos de linfocitos que actúan en el cuerpo cuando hay infecciones; son las llamadas células ‘asesinas’ porque matan lo malo y dejan lo bueno. Esto es hablando de forma sencilla para que todos lo podamos comprender”.

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El especialista agrega que el protocolo “funciona así; primer paso: Se saca sangre del paciente, se saca el suero aparte de lo que quedó de plasma, se incuban los linfocitos por tres días, se convierten en células dendítricas a las que se les añade el antígeno de la célula maligna y se crea una vacuna para el cáncer de la persona en particular. Son vacunas autólogas. Luego, como segundo paso, se hace manipulación del ph en sangre. Se utiliza bicarbonato de sodio al 8.4% intravenoso en ciclos de cinco días por cinco semanas. Esto se hace para mantener un medio alcalino en la sangre. El cáncer en medios ácidos hace ‘fiesta’. Por ende, de esta manera se crea un tipo de angiogénesis donde el tumor o el cáncer que sea, esté encapsulado o no se mueva de su área. Posteriormente, como tercer paso, se da un 10% de Quimioterapia Natural Bioactiva. Se baja el nivel de azúcar del paciente y se le pone la quimio. Luego de media hora, sacamos una gota de sangre al paciente y vemos cómo ocurre la apoptosis, que es la muerte de la célula cancerígena. Esto lo vemos en un microscopio que conocemos como microscopio ciego. Muy especializado. En este protocolo entonces podemos ver cómo las células malas mueren y las buenas no. Lo próximo, en el cuarto paso, es poner unas dosis muy específicas de vitamina C (ácido ascórbico y ascorbato de sodio). No se trata de una sobredosis de vitamina C, ¡ojo! Esto tiene que hacerse con un gran conocimiento del protocolo. Se hace intravenoso y dura 24 horas en el cuerpo. De esta forma engañamos a la célula cancerígena. Es la molécula más parecida a la de la glucosa. Elimina los radicales libres en el hígado. Es un proceso complejo, pero esta es una forma sencilla de describirlo para que todos podamos relacionarnos con él”.

Y esto, de acuerdo con el profesional de la salud, “es lo perfecto de la integración de la llamada medicina tradicional y la bioactiva.

 

Desintoxicación celular es lo que hacemos para crear comunicación celular y, por ende, los suplementos o químicos que podamos estar tomando puedan ser absorbidos de un 90 a un 100 por ciento”.

Este no es el único protocolo que trabaja el Dr. Nieves, quien atiende además a pacientes de VIH, lupus, leucemia, osteoartritis, osteoporosis, diabetes y otras condiciones y procesos como  ‘anti-aging’ o anti-envejecimiento.

Eso sí, asegura que “en todos mis protocolos hay un denominador común: todo lo que uso es orgánico, natural y no tóxico. 

Actualmente la tasa de sanación de sus pacientes de cáncer, de acuerdo con el galeno, está entre un 70 y un 90 por ciento “si siguen fielmente y disciplinadamente mis instrucciones y el tratamiento o los tratamientos, cuyos componentes diseño yo y los envió a manufacturar en laboratorios en los Estados Unidos”.

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